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domingo, 2 de junio de 2013

Estatuas

¿Los ves? Estatuas.
Pétreas estatuas de carne.
En sus muñecas
muere lento el tiempo
y en su silencio
respira el lento caminar
de las agujas sobre
el cristal. Estatuas.
Sonríen felices,
o tristes... ¿Quién sabe?
En su negro pecho,
las alas dibujan ojos,
las hélices roban brillos
de silencio mojado
y frío vacío.
                  Estatuas.

Queensway - Bond Street

Ojos cansados se posan
en los leves giros
que el ruido engaña.
La voz del silencio,
el tono amarillo
del aire en la parada,
hablan de misterios
de todo, de ti, de nada;
hablan de estrés y amor.
Los ojos sellaron pactos
de silenciosa importancia,
que el acelerado tiempo barrió.
Cuantos suspiros,
cuanto dolor,
cuanto cansancio y esfuerzo,
cuantas historias,
¿cuantos son
los por ti guardados recuerdos?

A S.S.A.

Solo un corazón roto equivocado,
seña borde en silencio donada.
Largo pelo de seda bien domada,
manso herido por cazador errado.

¡Eres pequeña, amiga, quizás,
para tan grande mal y frío mundo!
Y en el silencio mantienes oculto
el lamento con el cual morirás.

¿Quién diría, quién lo sospecharía?
Que el manso herido pudiese caer
a manos del pastor que lo quería.

Fue bastante con un solo porqué
para cerrar su corazón con llave
y después de todo, nada querer.

Silencio recordado

Y en mi espejo
vive tu maldito reflejo...
Él nunca dice nada
y yo a hablarle a él no me atrevo.

Por ti, solo por ti

Y en cada punto
que tus labios marcaron
me pregunto:
¿Acaso ya murieron
          tus mentiras?
¿Acaso ya dejaste
          de sentirlas?
Acaso las mariposas
          son lombrices,
y son dibujos en la arena
          lo que hice
               por ti, solo por ti.

Me robaste el tiempo que te sobraba

Me robaste el tiempo que te sobraba,
me regalaste mis vacías tardes adornadas
                 con falsas miradas,
                 con malas palabras,
                 con nada de nada.

Cosas

A dos pasos de ti
el silencio me bloquea,
no está sola y así
las nubes no dejan verla.

Pero sé que detrás brilla,
más que el sol, que cualquier estrella;
su clara y dulce sonrisa,
su pelo de felpa y seda.

Y esperé media hora
como quien espera una noche
para que al llegar el alba
me acuchillase el brillo de bronce

de tus ojos. Dorado
como los reflejos de tu cabello.
Cayó el corcel en el pecho apuñalado
mientras te veía sonreír a lo lejos.

Volverá el agua al río,
y volverá, tal vez, a morir en el mar.
Y tú: náyade, cielín, cariño;
volverás a ser causa mortal
                  sin saber que lo he intentado como un crío.

O meu ceo, o teu sorriso

Regálamo cada mañán,
regálame iso que só ti
sabes darme.
Iso que tanto ben me fai,
e como un neno déixame sentir
o teu aire.

Regálame ese sorriso
que fai calar estrelas,
que brila como un novo sol.
Ese que o teu pelo liso
cubre con cantos de sireas,
e me aloumiña o corazón.

E cando cada mañán te miro
soño que as túas ás me envolven,
como a auga preciso o teu sorriso,
xime no ar un verso en sen cadencia morre.

Cando te vexo sorrir
non te vexo a ti, que vexo todo:
Vexo campos tranquilos,
vexo o anxo que és,
vexo na noite unha estrela,
vexo na vida un porqué.

Vexo a paz e o silencio,
abrazos na noite e bicos de sal.
Vexo acordes maiores
que forman un son celestial.

¡Oh, ninfa pequena!
¡Oh, cisne puro de blanco plumar!
¡Quérote, miña morena,
e do teu mal non quero sandar!

E unha vez e dúas e mil veces
morrería por volverte ver así
todas as mañas da miña vida
e sincero, tranquilo, libre,
                       contigo sorrir.

viernes, 25 de enero de 2013

Jueves a cuarta

Soy, eres, es;
es jueves y a cuarta.
Somos, sois, son;
son versos y son nada.

Pronombres relativos,
relativos a la ventana;
pronombres exclamativos,
fuera el sol me llama.

La profesora habla,
no pronuncia y en fin,
¿a quién le importan las palabras?

Con el boli ya me perdí.
Los apuntes inacabados,
el sol fuera, y yo aquí
                  soy, callado.

Durmiendo en tus ojos

Perdón...
sé que no mereces nada así,
todo nada fue y nada fui,
que nada es todo si eres nada.
      Tal vez...
      yo tenía culpa, o tal vez tú
      eras la errada y sin luz
      me hiciste daño ya sin causa.

Corté...
trozo a trozo mi alma para ti,
el cristal es tuyo, ríe vil,
y entre espejos soy silencio.
      Al son...
      fijo que marcó tu actitud,
      fue quebrando el marco y con un
      pequeño clavo estaba muerto,

durmiendo en la cama de tus ojos.